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¿Debería preocuparnos el “forward guidance”?

El optimismo en torno a Mark Carney durante sus primeros meses al mando del Banco de Inglaterra ha sido como la esperanza que acompaña al fichaje de un nuevo jugador extranjero en un club de fútbol. No estamos muy seguros de quién es, pero seguro que es bueno, ¿no?

En este contexto, la respuesta al anuncio del “forward guidance” (las  indicaciones del banco central sobre la orientación futura de los tipos de interés) ha sido por lo general positiva. ¿Pero existen motivos para ello? A este respecto vale la pena tener en cuenta una serie de aspectos:

  • Las pruebas empíricas de un vínculo entre la política monetaria y el crecimiento de una economía son, en el mejor de los casos, no concluyentes. Pueden ocurrir muchas cosas que afecten al crecimiento, muchas de las cuales son impredecibles y están fuera del control de las personas.
  • El crecimiento económico propiamente dicho no nos dice demasiado sobre el futuro rumbo de las cotizaciones de los activos. Incluso si uno está convencido de lo que ocurrirá con el crecimiento debido a la política del banco central, la historia nos muestra que es poco probable que ello se traduzca en rentabilidades de inversión.
  • Las futuras medidas de tipos anunciadas son condicionales, y dependen de factores notoriamente difíciles de pronosticar para el Banco de Inglaterra, a juzgar por su historial en esta área. ¿Cuánta fe podemos depositar en el horizonte de 2016? Cuando Carney era presidente del banco central de Canadá, el cambio en las circunstancias llevó a la entidad a subir sus tipos de interés antes de lo esperado.

Así, la respuesta a la pregunta de cuánto nos preocupa el forward guidance parece ser: no demasiado, a no ser que las percepciones del mercado en lo referente a la política provoquen una volatilidad injustificada de los precios de los activos. Ello podría presentar verdaderas gangas para los inversores durante la temporada de fichajes de verano.


El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.