Ruido de Mercado

Picos Gemelos

El martes 24 de febrero, el índice FTSE 100 alcanzó un nivel de precios visto por última vez en el punto álgido de la burbuja tecnológica.

El FTSE 100 alcanza los niveles de la burbuja tecnológica

Este hito acaparó la atención de los medios de comunicación financieros, siempre ávidos de contenido, pues se trata del típico titular que despierta interés. Además de ser factualmente correcto (lo que siempre ayuda), también tiene connotaciones vinculadas a las emociones humanas. Al estar de alguna manera programados para percibir el mundo a través de historias, nos resulta muy difícil leer ese titular, o mirar el gráfico anterior, y no sentir una punzada de intranquilidad.

Comenzamos a escuchar esas voces persistentes: «Recuerda lo que pasó la última vez que las acciones alcanzaron estos niveles». « ¿Y si tengo que esperar 15 años para recuperar mi dinero? » « ¿Acaso es hora de liquidar mis posiciones? »

Para la mayoría de nosotros, esta reacción inicial instintiva dura poco. Recurrimos a lo que los psicólogos conductuales llaman el «sistema 2» (un proceso de pensamiento más racional, pero que también exige mayor esfuerzo) y nos damos cuenta que el nivel de precios del índice, por sí solo, no es más que una cifra.

En primer lugar, no nos dice nada acerca de la rentabilidad total. Si uno hubiera invertido en el punto álgido de la burbuja tecnológica y reinvertido todos los dividendos desde entonces, no habría podido sustraerse al dolor, pero su rentabilidad habría sido mucho mejor: habría tardado 6 años en recuperar su dinero, en lugar de 15. Además, como ya hemos dicho en otras ocasiones, pese a todo habría superado la rentabilidad del efectivo.

Ha ganado usted un 67% desde el punto álgido de la burbuja

No obstante, un aspecto más importante que lo anterior es el viejo dicho, por lo demás favorito de las autoridades reguladoras: «las rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros». Aunque algunos analistas técnicos tal vez no compartan mi opinión, el nivel al que cotiza el índice hoy en día nos dice muy poco sobre su evolución futura.

Por el contrario, lo que sí parece ser una guía fiable, al menos a largo plazo, es la valoración de un activo; es decir, ¿qué proporción de los beneficios futuros estoy recibiendo a cambio de mi dinero? En este caso podemos ver que el contexto actual del Reino Unido es muy diferente al que se apreciaba a principios del nuevo siglo.

¿Qué obtiene a cambio de su dinero?

Lo que realmente condujo a la experiencia dolorosa tras la burbuja tecnológica no fue el hecho de comprar a precios altos, sino comprar caro. Esto es algo que puede observarse en muchos mercados de renta variable desarrollados: el gráfico 4 muestra la valoración de diversos índices en sus respectivos máximos, y el gráfico 5 muestra las rentabilidades subsiguientes.

Señales de valoración en los niveles máximos del índice

 

Rentabilidad después del punto máximo

Como podemos ver, Italia, Alemania y Francia fueron los mercados más caros en los picos de sus respectivas burbujas tecnológicas, y esos índices fueron precisamente los que registraron las peores rentabilidades en los 14 años siguientes. Por supuesto, la crisis de la eurozona influye en la rentabilidad superior de Estados Unidos y el Reino Unido, pero no deja de ser notable la disparidad registrada entre Italia y España.

El ratio PER es una herramienta muy poco precisa para realizar comparaciones entre mercados, pero en cualquier caso, nos parece más útil que un titular tras otro destacando que los índices se hallan en máximos históricos. He aquí sus niveles actuales:

Señales de valoración en el pico, frente a niveles actuales

 


El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.