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Elecciones anticipadas en Japón: el riesgo real podría ser ignorar la renta variable

En la última semana de septiembre, el primer ministro japonés Shinzo Abe convocó elecciones anticipadas para tratar de aprovechar el mayor respaldo ciudadano durante el verano, al intensificarse las tensiones con Corea del Norte. Si el resultado electoral ampliase su mayoría, ello le brindaría más margen de maniobra para implementar su plan económico. No obstante, con la experiencia electoral británica todavía fresca en la memoria, la decisión podría ser una apuesta peligrosa.

Dadas las «décadas perdidas» de rentabilidad sufridas por el mercado de renta variable nipón (gráfico 1), los inversores podrían considerar que el coste de oportunidad de evitar dicha exposición –sobre todo en un entorno de mayor incertidumbre política– sería mínimo.

Pero a día de hoy, este mercado presenta una valoración muy distinta a la del pasado. Un earnings yield del 7% (frente a menos del 2% en 1994) supone rentabilidades de inversión potenciales interesantes tanto en términos absolutos como en relación al índice MSCI World, mientras que la prima de riesgo de la renta variable sigue siendo una de las más atractivas disponibles actualmente.

Durante el verano, Johan du Preez comentó en el foro de renta variable de M&G que no deberíamos permitir que las experiencias pasadas tiñan nuestra percepción actual del mercado japonés. Así que, con unas valoraciones atractivas de nuestra parte, alejémonos del ruido político y evaluemos algunas de las principales cuestiones macroeconómicas.

El trasfondo económico

El endeudamiento del sector público continúa siendo elevado, pero tal como describió Eric Lonergan en una entrada previa en el blog, una gran parte del saldo vivo de deuda (alrededor de un 40%) se halla en manos del Banco de Japón, lo cual sugiere que este problema suele sobreestimarse.

Al mismo tiempo, el crecimiento del PIB se ha estabilizado en torno al 1,4% respecto al año anterior, con contribuciones especialmente positivas en los últimos trimestres. La confianza de los consumidores ha mejorado, y las ventas minoristas llevan once meses creciendo en tasa interanual. Japón también ha experimentado un descenso marcado y constante de la tasa de paro desde 2009 –hasta un mero 2,8% en julio– junto a un aumento de la participación en la población activa (en su mayor parte mujeres).

Pero sobre todo, desde una perspectiva de renta variable, los beneficios corporativos han seguido mejorando, hasta el punto de que las cifras de beneficio por acción más recientes han superado los niveles proyectados por los analistas hace doce meses.

La confianza de las compañías según el informe Tankan (actuales y proyectadas) también apunta hacia condiciones de negocio positivas y en situación de mejora.

Comportamiento de las compañías

En adelante, la mejora del gobierno corporativo también podría jugar un papel importante a la hora de generar valor. Con la publicación del «Código de Gobierno Corporativo de Japón» por parte del ministerio de servicios financieros en febrero de 2014, el gobierno definió nuevas normas de responsabilidad de los inversores institucionales.

El objetivo es que los inversores institucionales (tanto gestoras de forma directa como propietarios de activos de forma indirecta) interactúen con las compañías en las que invierten a fin de fomentar el crecimiento sostenible a largo plazo. Con el tiempo, es probable que esto mejore los estándares medioambientales, sociales y de gobierno (ESG) de compañías individuales, y que reduzca el uso de las complicadas estructuras de participación cruzada que todavía caracterizan a varios grupos del país asiático.

Aunque el éxito de la «Abeconomía» puede ser debatible, la economía nipona parece bien encarrilada y el trasfondo macroeconómico apunta a un entorno benigno para las compañías nacionales. Este hecho, combinado con unas valoraciones atractivas, convierte a la renta variable japonesa en una inversión interesante en el medio plazo. El panorama político podría estar complicándose e introducir cierta incertidumbre en el mercado, pero a su vez, esto podría brindar oportunidades adicionales.


El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.