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Los ahorradores británicos tienen que preocuparse por el sesgo del propio país, no por el Brexit

Según un importante estudio publicado el mes pasado, los inversores británicos no jubilados están ahorrando para la jubilación un porcentaje de sus ingresos mayor que en muchos lugares de Europa. Antes de empezar a celebrarlo, hay dos cuestiones importantes a tener en cuenta.

En primer lugar, se estima que el Reino Unido todavía tiene una brecha de ahorro para las pensiones (la brecha de la jubilación es la diferencia entre el ahorro para la jubilación del que se dispone realmente y la cantidad que se considera que se necesitará para jubilarse tranquilamente).

En segundo lugar, y lo que es mucho más importante, es cómo se invierte este dinero antes y después de la jubilación lo que de verdad marcará la diferencia para la tranquilidad de la jubilación. Financiar una jubilación larga y sana requiere prestar atención a una generación de ingresos constantes y sostenibles, no solo a corto plazo, sino a lo largo de años. Tratar de obtener ingresos a partir de muy pocas fuentes supone un mayor riesgo para ambos objetivos.

Ahí es donde el sesgo del propio país puede suponer un problema. Muchos han explicado cómo este resultado del sesgo de familiaridad y disponibilidad puede generar rentabilidades de inversión mejorables, pero los riesgos de este sesgo en concreto para los ahorradores británicos podrían ser importantes en lo sucesivo. Y lo que es más importantes, estos riesgos no solo tienen que ver con el Brexit, sino que resultan de la estructura y las valoraciones actuales de los mercados de renta fija y renta variable del Reino Unido.

Un mercado de bonos gubernamentales con riesgo…

En los últimos cinco años, los Gilts han perdido parte de su atractivo para los inversores que buscan ingresos o que simplemente desean depender de las características de seguridad de este activo para la construcción de carteras. Los Gilts no solo cotizan a rentabilidades (TIR) mucho más bajas que las de sus homólogos estadounidenses, sino que también corren el riesgo de provocar importantes pérdidas de capital en caso de que los tipos británicos se normalicen.

Una variación de las rentabilidades (TIR) del Reino solo hasta cerrar la brecha con los treasuries (algo más o menos habitual) provocaría una pérdida de capital del 12% para los titulares del Gilt a 10 años.

… Y las rentabilidades de la renta variable conllevan algunos riesgos

Por el contrario, el mercado de renta variable británico puede parecer un buen lugar para invertir cuando se buscan ingresos: grandes valores conocidos están repartiendo generosos dividendos que resultan ahora incluso más atractivos (en cuanto a rentabilidad) tras la incertidumbre relacionada con el Brexit.

Sin embargo, las fuentes de ingresos del mercado de renta variable británico están muy concentradas: solo diez valores pagan casi la mitad de los dividendos repartidos.

Esas rentabilidades de dividendos también conllevan sus propios riesgos, siendo uno de ellos el riesgo cambiario. Una parte importante de los dividendos del FTSE 350 se declaran en cuentas en divisas distintas a la libra esterlina, por lo que el pago real en libras podría fluctuar considerablemente, especialmente en un contexto en el que la incertidumbre sobre el Brexit podría provocar una mayor volatilidad de la divisa.

Otra variable que tiene un fuerte impacto en las rentabilidades de la renta variable británica son los precios de las materias primas. Aproximadamente el 25% de los dividendos del Reino Unido provienen de compañías energéticas o de materiales (incluidos grandes actores como Royal Dutch y BP). En 2016, cuando el bajo precio del petróleo afectaba a los ingresos de las compañías, el ratio de pago de las compañías energéticas británicas aumentó, lo que suponía un riesgo para la sostenibilidad de sus dividendos.

Estas características del mercado de renta variable británico no son nuevas, pero como los niveles sumamente bajos de las rentabilidades (TIR) de los Gilts han llevado a los ahorradores a buscar en otros lugares, son factores cada vez más importantes para muchos.

Conclusión

Desde hace tiempo se afirma que los inversores de todos los lugares pueden beneficiarse de la diversificación más allá de los mercados nacionales. Ha habido muchos estudios que demuestran el sesgo del propio país, y no solo entre inversores «no sofisticados»: los fondo multiactivos del sector 20-60% IMA siguen teniendo una fuerte dependencia de los mercados nacionales, con una exposición media del 18% y del 14% a la renta variable y la renta fija del Reino Unido, respectivamente.

Sin embargo, actualmente parece que son aquellos que ahorran para su jubilación quienes deben prestar especial atención a la posible amenaza que supone este sesgo. Esto no tiene mucho que ver con los pronósticos generalizados de que la libra esterlina caerá irremediablemente o de que hay que responder al Brexit a la baja. Más bien refleja la características específicas de los ingresos de los activos británicos actualmente. Los ahorradores deberían prepararse para buscar inversiones atractivas en otros países, sectores y clases de activos. Esta flexibilidad les permitirá aprovechar las oportunidades de inversión y financiar su jubilación en un mundo en constante cambio, donde el Brexit es solo un factor menor.


El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.