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Una curva de tipos invertida… porque el mercado ya ha hecho el trabajo que correspondía a la Fed

Ayer, la curva de tipos estadounidense se invirtió. La rentabilidad (TIR) de los treasuries a tres años se situó momentáneamente (de forma muy breve) por debajo de sus contrapartes a dos años. Al parecer, se trata de algo de enorme importancia.

A muchos les preocupa, porque una curva de tipos invertida ha sido habitualmente un indicio de una próxima recesión. Y aunque los analistas se fijan normalmente en otros diferenciales (normalmente, diez años con respecto a dos años), este es el primer tramo de curva en invertirse desde hace tiempo y podría indicar la necesidad de rebajar los tipos relativamente pronto.

Sin embargo, como análisis, no podemos tomar solamente un indicador, parámetro o dato como guía. Debemos dar un paso atrás y pensar por qué importan. ¿Cuánto influye el tipo oficial en la economía real e influye una variación del 0,25% en la decisión de una persona para tomar dinero prestado o en la decisión de una compañía de invertir?

Son algunas preguntas que la Fed y los mercados deberían hacerse a sí mismos. Al fin y al cabo, son todos los motivos por los que mueven los tipos oficiales.

La economía real

Entender el mecanismo de transmisión de un cambio en el tipo oficial a las medidas que toman personas e instituciones siempre es complejo y cambiante. Richard Woolnough escribió en el pasado sobre cómo las condiciones pueden endurecerse sin que la Fed mueva un dedo. Nosotros también hemos escrito sobre los peligros de creer obsesivamente en la capacidad de la Reserva Federal para ajustar la economía.

Como es obvio, puede haber acontecimientos más importantes que los pequeños cambios en la política de los tipos oficiales. Por ejemplo, esto es lo que ha cambiado en los últimos meses:

Efectivamente, ha disminuido la idea de hasta qué punto tendrá que endurecer la Fed su política a corto plazo. La senda de los tipos oficiales implícita por el mercado (utilizando la curva a plazo) sigue apuntando a que hay más probabilidades de subida de tipos en la reunión de diciembre, pero comparado con la expectativa reflejada en los mercados a finales de septiembre, parece menos probable que haya tantas subidas de aquí al tercer trimestre del año que viene.

La inversión de las rentabilidades (TIR) de dos a tres años implica claramente que es bastante probable que la Fed tenga que relajar su política en los próximos años. Sin embargo, en ambos casos el cambio es modesto.

Por el contrario, los mercados de crédito veían movimientos relativamente fuertes en octubre.

Estos globales sugieren que, entre septiembre y noviembre, los costes de endeudamiento del sector corporativo estadounidense han aumento más de un uno por ciento para las compañías high yield y 25 puntos básicos para las compañías de grado de inversión (investment grade), aproximadamente la misma cantidad en que descendido el diferencial entre dos y tres años).

A más largo plazo, las condiciones de financiación también se han endurecido para los consumidores particulares. Jim Leaviss ha observado recientemente una actividad reducida en los mercados de la vivienda y de los vehículos en EE. UU. Ayer, la Fed de Nueva York publicó su última encuesta de condiciones de crédito y observó un endurecimiento de las condiciones.

Este tipo de acontecimientos son, por supuesto, exactamente por lo que a la Fed le gustaría endurecer la política en primer lugar. Y si ya se están produciendo, la necesidad de endurecer la política se reduce claramente; puede ser que simplemente han intercambiado un tipo de endurecimiento por otro.

La economía real y el mercado

Puede parecer raro haber escrito tantas veces sobre la Fed y la curva de tipos en este blog, cuando a menudo parece que demos a entender que no son nada de lo que preocuparse.

Los motivos son dos. En primer lugar, el impacto de la Fed en la economía real a menudo se exagera, el impacto en los mercados no. Creemos que, en buena parte, el comportamiento del mercado de este año puede deberse al papel de los tipos a corto plazo de EE. UU., en cuanto que un tipo de descuento global. Entender estas cuestiones es fundamental para evaluar los precios de los activos.

En segundo lugar, no negamos que es posible que la propia Fed o los propios mercados se muevan para endurecer las condiciones más allá de lo que puede soportar la «economía real». Esto importa para las vida diaria de hombres y mujeres de todo el mundo y, de forma menos importante, para los inversores. «Respaldar el valor » en activos como las acciones conlleva tener un sentido de los flujos de beneficios futuros y un error en la política puede invalidarlo incluso a muy largo plazo. Las recesiones pueden hacerle perder grandes cantidades de dinero, independientemente de lo barato que usted piense que son sus activos.

Lo que cuestionamos es el enfoque obsesivo en cuestiones únicas como la política de la Fed o en parámetros específicos, sin tener en cuenta aparentemente lo que subyace tras ellos. Hemos de estar muy atentos a esas variables, pero no a expensas de todo lo demás.


El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.